sábado, 18 de noviembre de 2017

Uso de la herramienta ATLAS.ti

Autoevaluación

Agradezco al profesor Cobos por todo lo enseñado en clase y por ser tan buen maestro pues como dijo una vez "la teoría se puede olvidar pero el maestro como persona quedará en la vida de sus estudiantes". Me encantó esta clase y todo lo que aprendí lo pondré en práctica siempre.

Mi autoevaluación es de 4,6 pues cumplí con todas las bitácoras pero algunas veces me hicieron falta elementos como escribir 1200 palabras completas o dejar de repetir la palabra"que".



Trabajo final - ATLAS.ti

María Liliana Sanabria Merchán

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Claves de acceso ocular y Rita Karanauskas


                                        Última video bitácora - Clase de investigación cualitativa

martes, 7 de noviembre de 2017

SALIDA DE CAMPO – Una marcha inolvidable

SALIDA DE CAMPO – Una marcha inolvidable

María Liliana Sanabria Merchán

Me levanté muy temprano el sábado 28 de octubre con la idea de que sería un día chévere y diferente a los demás pues asistiría a un evento al que no iría nunca de no ser por el trabajo de investigación cualitativa.

Para no ir sola al evento le pedí a una amiga que me acompañara ese día, en la mañana organicé algunos trabajos de la universidad, luego me alisté rápido y fui a su casa caminando, allí hicimos el almuerzo y ya estábamos listas para salir pero no encontrábamos a Newt (el perro de mi amiga), no nos podíamos ir sin dejarlo encerrado así que nos retrasamos como media hora, generalmente no soy puntual pero en esta ocasión quería llegar temprano.

Después de encerrar a Newt cogimos un uber hacia el estadio el Campín pues allí comenzaba la marcha de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia (IPUC), cuando llegamos habían varias personas (adultos y niños) con bombas y camisetas blancas y azules que decían por la parte de adelante: “Que lo sepa la generación venidera” y por detrás: “80 años IPUC”. Alejandra y yo seguimos el flujo de gente, pasamos por un camino donde había un señor que gritaba: “¡rápido hermanos, rápido!”, nosotras aligeramos el paso pero el señor seguía gritando para que la gente pasara rápido.

Vimos a otro señor con chaleco azul que decía “logística” parado al lado de un carro, le dije a mi amiga que le preguntara algo sobre la iglesia pero no quiso así que yo tuve que hablar, nos acercamos y saludamos, seguidamente dije que éramos nuevas y que si nos podía hablar sobre la actividad que iban a realizar, él muy amable nos dijo que éramos bienvenidas y que le alegraba que nos interesara el tema, dijo que la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia (IPUC) este año cumplía 80 años de estar predicando la palabra de Dios en Colombia, para celebrar este hecho se decidió organizar una marcha donde salieran todas las personas creyentes y pertenecientes a dicha iglesia.

También dijo que este año la IPUC tiene el lema: “Que lo sepa la generación venidera”, esto significa que la palabra de Dios no ha cambiado desde la época en que estaba Jesús hasta el día de hoy, lo que se predicó ayer, es lo mismo que se predica hoy e igual a lo que se predicará mañana, “que lo sepa la generación venidera” es para dar a conocer a las nuevas generaciones la misma palabra de Dios que se predica desde hace años. Eso fue lo que entendí de lo referido por el señor, me parece muy bonito e interesante como habla de las cosas de Dios y dice que su palabra no evoluciona contrario a como lo hacen muchas cosas de nuestro mundo terrenal o materiales, hasta nosotros mismos cambiamos.

Nos despedimos del señor de logística y le dimos las gracias por su breve charla, él dijo que fue un gusto, nos dio unos papelitos que traen un mensaje y la dirección de la iglesia. Mi amiga y yo seguimos caminando pero no íbamos al paso de toda la gente sino que comenzamos a andar por los andenes para adelantarnos y llegar a la parte principal de la marcha, ambas llevábamos cachuchas y aunque no hacía sol nos las pusimos. El cielo estaba gris, parecía que iba a llover, Alejandra deseaba irse pues no se quería mojar pero yo la convencí para que me siguiera acompañando.
Ambas estábamos cansadas de caminar pero no había de otra, debíamos seguir avanzando, durante el recorrido las personas iban cantando distintos coros, cuando llegamos a un tipo de puente recuerdo haber escuchado a una niña cantar con un mini parlante que le llevaban al lado, la canción decía: “no hay lugar mas alto o mas grande que estar a sus pies”.

La marcha iba dirigida por unos jóvenes que tocaban los instrumentos de la banda: liras, tambores, tuba, trompetas y platillos, creo que la iglesia tiene un propio colegio para sus niños.

Durante la marcha algunos grupitos de jóvenes empezaban a saltar mientras cantaban algunos coros y se grababan, esto me pareció genial pues demostraban su felicidad y orgullo de estar adorando a Dios.

Las personas llevaban carteles con el nombre de la localidad a la que pertenecía su iglesia, llevaban mensajes de versículos y carteles referentes a la celebración de los 80 años que la Iglesia. A medida que avanzábamos veía más y más gente, no pensé que fueran tantos creyentes de esta iglesia pero realmente quedé sorprendida con la cantidad de personas que salieron a marchar.



Habían personas que estaban grabando y entrevistando a los de la marcha, les preguntaban sobre el mensaje que querían transmitir a Colombia, vi como un señor muy elegante, con traje y corbata hablaba sobre la inmensa felicidad que sentía al ver tantos hermanos (entre ellos se llaman así) apoyando la  caminata y llevando un mensaje de fe, también habían personas que mandaban saludos y agradecimientos a iglesias de otros lugares.



Las mujeres y niñas iban vestidas todas con faldas y no tenían aretes, pocas iban con pantalón pero podían no ser miembros de la iglesia sino invitadas. Todos iban con una gran energía, otra cosa que debo destacar es su forma de saludarse, se decían: “Dios te bendiga”.

En cierto momento escuché mencionar a unas personas que el día había estado perfecto para la marcha pues no había hecho sol ni había llovido, Dios había puesto el día apropiado para la actividad.

Ya se estaba haciendo tarde, eran como las 6:30 pm, Alejandra y yo estábamos realmente agotadas pues habíamos seguido toda la ruta de la caminata, habían ancianos, adultos, jóvenes y niños. Antes de entrar al parque Simón Bolívar que era el destino final mi amiga y yo comimos y compramos agua. En el parque al fondo había una tarima, para ingresar la policía revisaba bolsos, no dejaban entrar a los vendedores pues vi que devolvieron a un joven porque llevaba el morral llevo de maní, tampoco se permitió la entrada de niños y por esta razón muchos se tuvieron que ir.

El lugar al que ingresamos estaba repleto de gente pero Alejandra y yo encontramos lugar en las escaleras cerca de la tarima, pasaron algunos cantantes de la iglesia y entonaban coros e himnos muy bonitos, toda la gente cantaba, mi compañera y yo éramos las únicas calladas en aquel lugar pues no nos sabíamos la letra de las canciones, después pasó un señor y habló sobre la palabra de Dios, es decir predicó unos versículos de Corintios y habló sobre el objetivo de conmemorar la obra de Dios en Colombia durante estos 80 años, esta obra trasciende las limitaciones humanas, reconoce y da testimonio de que todo depende de él. Las personas siguieron cantando pero Alejandra y yo dijimos adiós a esta linda actividad.

Me gustó haber asistido a la marcha de la Iglesia Pentecostal pues siempre he admirado a algunas congregaciones cristianas por sus estilos de vida y pensamiento, fue un día de mucho aprendizaje pero también agotador pues caminé muchísimo.







miércoles, 1 de noviembre de 2017

indicios de mentiras - Investigación Cualitativa



                                                                  Vanessa Sánchez
                                                                  Liliana Sanabria