VISITA AL PARQUE JAIME DUQUE
El 15 de Octubre fui acompañada de mi familia al
parque Jaime Duque, puede que lo laboral no se relacione con lo familiar pero
no tenía opción, el plan estaba hecho para ir en familia y aproveché ese
espacio para hacer mi investigación. Según mi familia iba a ser algo rápido y
al medio día saldríamos del parque para despedirnos pues ellos debían viajar a
Santander, pero nos fuimos del parque hasta las 6:30 pm.
Llegamos al parque y compramos las entradas, hay un
brazalete general y otro especial, el especial es mas costoso pero da permiso
de entrar a otras atracciones que el brazalete general no permite, como el tren
panorámico y juegos de carros. Mi familia y yo decidimos comprar el especial
pues queríamos disfrutar de todas las atracciones posibles.
El parque es la realización de un sueño de Jaime Duque,
quien deseaba dejarle a los Colombianos un importante centro cultural y
recreativo, que a su vez generara recursos para apoyar a los menos favorecidos
de la sociedad. Es un lugar único y también es considerado como uno de los
cinco mejores parques de Latinoamérica.
Al comenzar el recorrido nos dirigimos al zoológico
pero antes de llegar entramos a un barco llamado Bergantín, este Buque
perteneció a la Armada Nacional durante la guerra de Independencia y contiene siete
escenarios representativos de las batallas navales más importantes liberadas
por Colombia, los escenarios están dentro de un túnel a la salida del barco,
hay ventanas y dentro de esas un pequeño cuarto con muñecos, barcos, torres, muros,
muertos y generales con armas que simbolizan cada escenario, recuerdo
únicamente la separación de Panamá y la batalla de Maracaibo.
Las situaciones dentro del barco parecen reales, hay
una habitación con un camarote y una hamaca al lado, pues así eran las
habitaciones en aquella época donde iban a descansar los navegantes, hay cocina
y también está el lugar donde se guardaban los alimentos, hay cañones y lo que
más me gustó fue la cárcel de Bocachica, allí según nos contó la cuidadora del
barco fue enviado Francisco de Paula Santander, desterrado, sin bienes y
degradado de su rango.
Prisión de Bocachica
Luego llegamos al zoológico y empezamos el recorrido
por donde estaban los reptiles y anfibios, vi serpientes de todas clases,
tamaños y colores, al llegar a una estación la serpiente estaba pegada al
cristal, lo único que la separaba de las
personas era un vidrio transparente, parecía no molestarle las miradas fijas y
las manos en el vidrio que daban la impresión de tocarla.
También vi monos, ocelotes, cocodrilos, leones,
hipopótamos, ardillas, águilas y búfalos, el tigre no lo pude ver pues él es el
único animal del zoológico al que no obligan
a salir en público si no quiere y se queda escondido detrás de una
pared. Realmente quedé impactada de todo lo visto.
A la visita al parque llevé unos zapatos no muy
cómodos y a la mitad del camino por el zoológico ya no podía caminar más, me
quedé descansando un rato con mi mamá acompañándome mientras el resto de mi
familia seguía con el recorrido, después del almorzar debíamos seguir para ir a
los juegos pero aún me dolían los pies, mi mamá dio la idea perfecta y era intercambiar
nuestros zapatos, esta fue la solución y me dije a mi misma por qué no se me
ocurrió eso antes pues venía desde hace ya varias horas que no me aguantaba los
zapatos.
Primero fui con mis hermanos a un juego en el que
debíamos resbalarnos desde lo alto, adelante de nosotros iba una señora con dos
amigos, al momento de tirarse los amigos los hicieron primero y dejaron a la
señora sola, ella ya no se quería tirar pues le daba miedo, mis hermanos y yo
nos lanzamos y la señora aún no lo hacía, la gente desde abajo empezó a gritar
¡rápido! y ¡empújenla! hasta que por fin se tiró y casi se pone a llorar
durante la bajada.
La señora no debió tirarse si le daba tanto miedo,
mejor se hubiera devuelto por las escaleras y también evitaba hacer esperar a
las personas que estaban haciendo la fila.
Después subimos a un juego de carros y por último
fuimos al tren panorámico, el recorrido del tren dura como 30 minutos y recorre
todo el parque, permite una vista increíble de todo lo que hay, incluso pudimos
ver al tigre en su lugar escondido.
Fue maravilloso haber contemplado todo desde arriba,
las estatuas, los edificios eran replicas de edificios chinos pero según mi
concepto eran más árabes pues eran redondos en varias de sus torres, castillos,
el zoológico, los barcos, personas que disfrutaban en las lanchas, en las aero
ciclas y en cada juego las filas eran interminables, por esta misma razón
nosotros no pudimos entrar a todas las actividades.
Vista desde el tren panorámico
Para finalizar el recorrido fuimos al Taj Mahal,
edificio ubicado en el centro del parque, hubiera sido una experiencia
incompleta si no hubiéramos entrado a este lugar, es un castillo de verdad, es
idéntico al castillo en donde hicieron la película de “La Bella y la bestia”,
en el centro hay una rampa en forma de caracol, esta rampa va hasta lo más alto
del Taj Mahal y rodea una lámpara gigante, de esas compuestas por varios
bombillitos y que se ven súper elegantes. Yo estaba impactada con todo lo visto
hasta ahora pero este edificio me pareció lo más hermoso, curioso y
espectacular de todo el parque.
Taj Mahal
Taj Mahal visto por dentro
En el primer piso del Taj Mahal se entra a un gran
salón donde hay pertenencias de Jaime Duque, acá voy a hacer una breve pausa
para contar más sobre la vida de Jaime Duque: él fue un Caldense que siempre
soñó con ser aviador y quien lo apoyó
económicamente en este sueño fue su hermana, él se ganó una beca para estudiar
aviación en estados unidos y la universidad le dio tres meses para aprender el
idioma, él lo logró y se convirtió en aviador.
Con su sueldo de piloto brindó grandes donaciones
para niños sin recursos y ancianatos, luego dejó la aviación y fundó una empresa
constructora, con su empresa de construcción elaboró varios edificios que donó
a su municipio de origen y fundó un colegio de educación gratuita, finalmente
soñó con hacer un parque de valor significativo para Colombia y he aquí la
maravilla que nos dejó, él murió a los 90 años en el 2007.
Entre las pertenencias de Jaime Duque están los dos carros
que tuvo durante su vida, sus trajes de piloto, todos los reconocimientos ganados
(como la Cruz de Boyacá y el orden de la democracia de la cámara de
representantes), una avioneta, su escritorio y la mesa en donde hacía planos de
edificios, también hay cosas de su hermana como símbolo de agradecimiento por
haberlo apoyado en su carrera.
Jaime Duque es un personaje de admirar y un ejemplo a
seguir, sus frases célebres que más me gustan son: “si más vidas tuviese, más
vidas dedicaría al servicio de mis semejantes”
y “nuestra vida no debe pasar sin dejar gratos recuerdos en la mente de
los hombres”.
Después de admirar el piso dedicado a Jaime Duque nos
dispusimos a recorrer el resto del edificio y encontramos un salón que tenía
como tres gradas anchas de donde caía un chorro de agua, fue sorprendente.
Luego subí con mi familia por la rampa y en una
puerta había un letrero que decía epopeyas, recordé mis clases de español de la
secundaria y me aburrí, seguimos subiendo la rampa y llegamos a una habitación
de insectos gigantes, eran abejas moscos del dengue y de otras enfermedades,
mariquitas, cucarrones del estiércol, libélulas, en fin toda clase de insectos,
íbamos a continuar con el recorrido hasta el ápice del edificio pero cuando
salimos de la habitación de insectos ya habían cerrado la rampa y nos tuvimos
que devolver.
Ya era tarde y
mi familia se debía ir, decidimos dejar el parque con la idea de volver para
completar el recorrido, conocer el teatro, los juegos y todas las actividades
que nos faltaron hacer.
Fue una
experiencia única y gratificante conocer más sobre Colombia y sobre un hombre
representativo y honesto, Jaime Duque ha hecho de este país un lugar mejor y
dejó un legado gigante no solo en la vida de los que lo conocieron sino en el
corazón de toda Colombia.
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